Sentiracción
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Resumen
El diseño industrial siempre ha hecho parte de mis pasiones desde hace unos cuantos años, especialmente la ansiedad que siento por definir ciertos componentes de la disciplina, y cómo no hacerlo cuando hago parte de una comunidad académica donde usualmente como estudiante soy considerada alguien a quien le hace falta algo que se supone encontrará durante su formación como profesional: CONOCIMIENTO. Si bien cabe aclarar una definición de diseño industrial la cual considero personal; como se lo expresaba a mis primeros jurados: “para mi el diseñador industrial es aquel que relaciona variables derivadas de las actividades del sujeto en su entorno y como consecuencia del cruce de información se atreve a proyectar una realidad que puede pasar de lo personal a lo colectivo”. Sin embargo, el pensamiento complejo que se requiere para crear realidades conceptuales y tangibles se adquiere durante un proceso de formación académica tanto individual como grupal, es decir, el conocimiento (que finalmente se retiene individualmente) se construye en las relaciones de pensamiento de varios; y para ello es indispensable la interacción entre quienes se reúnen alrededor de determinado tema; que en el caso de este proyecto de investigación surge en los salones de clase de diseño, en donde me preguntaba constantemente porque nos cuesta tanto expresar nuestras ideas frente a los temas planteados en clase y porque nuestras mas altas expectativas se ven frustradas porque nos limitamos a lo que el profesor dice, impone o sugiere; otras veces surgen propuestas de trabajo inusuales que se pueden llevar a cabo, siempre y cuando estén dentro de lo lógico y comprobable.
