Publicación: El arte del archivo
Fecha
Fecha
Director de trabajo de grado
Título de la revista
ISSN de la revista
Título del volumen
Editor
Resumen
Heiner Müller cita estas palabras de Ezra Pound en su poema El bloqueo de Mommsen, escrito poco después de la caída del Muro en 1989/1990 --cuando fue testigo de la reunificación de las dos academias alemanas de las artes en Berlín, la Oriental y la Occidental. Luego continúa, como anticipando que su propio legado literario terminaría en el archivo de la academia:
“Sabiendo que el texto no escrito es una herida Borbotón de sangre que ninguna fama póstuma contendrá Y el enorme hueco en tu historia romana Era un dolor en mi –¿por cuánto tiempo?– cuerpo que respira”*
Aquel cuerpo ya no respira más. Un tiempo, un ser humano, han desaparecido. El “arte” de archivar ha supuesto la transformación de Heiner Müller en un corpus de archivo, entregándolo de esta manera a los guardianes de la memoria cultural. Aquí los papeles y documentos archivados se registran en función de su procedencia, lo que significa privilegiar el contexto de origen sobre su clasificación en términos temáticos. En el archivo, según el historicismo alemán: “El origen precede al significado” (Brennecke 1953). En el siglo XIX las ciencias del archivo prusianas formularon a partir de esa técnica una teoría metafísica completa para defender ese origen y vincularlo con r el espíritu de la historia que se había desarrollado en oposición a la fría racionalidad del orden mecanicista a través del contenido. La gente se refería al “cuerpo” de un archivo: “El trabajo de un archivista [...], por lo tanto, se convierte en una actividad creativa. La tarea es discernir con gran sensibilidad artística las leyes ocultas en la generación del archivo y en la expansión de sus contenidos (Brennecke 1953:85). Sin embargo, este “cuerpo” no es implícitamente orgánico; es más bien una máquina de memoria sin órganos.
