Publicación: Un parto para relatar : Experiencias de parto de un grupo de mujeres en la localidad de Suba.
Archivos
Fecha
Fecha
Director de trabajo de grado
Título de la revista
ISSN de la revista
Título del volumen
Editor
Seleccione un documento PDF para visualizar
Resumen
¿Cuántas veces hemos preguntado en nuestras familias como han sido nuestros partos? Quizá en alguna reunión familiar se ha tocado el tema o alguna hermana, tía, hija, ha quedado en embarazo y hemos pensado en esta etapa porque nos toca de manera directa, en mi caso en particular viví un embarazo adolescente donde escuche muchos “consejos” de las personas que me rodeaban y en las reuniones familiares todas las mujeres llegaban a la siguiente conclusión: “no vaya a gritar porque la atienden peor, aguántese el dolor lo que más pueda y no se queje, haga lo que los doctores le digan y eso todo sale bien”.
Al empezar a estudiar la maestría en ciudadanía y derechos humanos, descubrí que yo y muchas de las mujeres que me rodeaban habían sido víctimas de esto que llamaremos violencia obstétrica, la cual se define como una situación de violencia que vive la mujer por ser mujer (Vidal et al. 2021) que se deriva del proceso de atención del embarazo, trabajo de parto, parto y puerperio (Jojoa et al., 2019) dentro de un contexto altamente jerarquizado (Lafaurie et al. 2019), aquí encontré el nombre para las situaciones que había vivido en mi trabajo de parto.
Cuando me sumergí en el mundo de la violencia obstétrica, encontré mucha información, entre todas estas lecturas las practicas mas nocivas, como, la conducción del parto con oxitocina, la maniobra de Kristeller, la episiotomía, el uso de fórceps y la cesaría de manera indiscriminada; pero lo que me pareció más inquietante es que al descubrir esto, sin importar los años que transcurrieron, me sentí pequeña, expuesta y violentada.
Por esto, surgió la presente investigación, por la necesidad de conocer si al igual que yo, otras mujeres han experimentado este tipo de violencia, cuestionar el Estado, el sistema de salud y las personas que participan en esta etapa del ciclo vital de la mujer. Así pues, en este camino el lector tendrá la posibilidad de conocer diferentes autores a nivel nacional e internacional que han realizado diferentes abordajes del concepto y han contribuido en brindar un panorama desde su realidad, con un fin en común, que las mujeres durante la etapa de embarazo, trabajo de parto, parto y posparto sea humanizado, respetuoso y digno para todas las mujeres que habitan los diferentes territorios.
Además, encontrara la definición de algunos términos importantes para comprender la dimensión de este fenómeno, que debe ser abordado desde su complejidad, siendo este momento de la vida de la mujeres un momento lleno de subjetividades que merecen ser escuchadas y compartidas, por esto, la presente investigación se desarrolla con un enfoque investigativo mixto, que involucra la conversión de datos cuantitativos en cualitativos.
Teniendo en cuenta lo anterior, se da voz a 15 mujeres de la localidad de Suba, donde se aborda el embarazo, trabajo de parto, parto y posparto, desde las categorías que contempla Jojoa et al. (2019) violencia institucional, violencia psicológica, violencia simbólica y violencia sexual en contraste con la Ley 2244 de 2022, Ley de parto digno, respetado y humanizado.
Este largo camino, arroja algunos resultados importantes para poner en la mesa, el primero es que la Ley 2244 de 2022, Ley de parto digno, respetado y humanizado, no define la violencia obstétrica lo que crea ambigüedad jurídica; a su vez, no menciona en ningún lugar la manera de denunciar violencia sexual, dejando en el aire aquellas insinuaciones o comentarios sexuales no deseados dentro del entorno institucional.
El segundo, el sistema de salud debe velar por la participación de las mujeres en espacios educativos para el desarrollo del embarazo, trabajo de parto, parto y posparto que brinde herramientas que permitan visibilizar este tipo de violencia y velar por la garantía de un proceso amable y digno para todas las mujeres sin importar la raza, el estrato social, la edad o el lugar de residencia.
Para finalizar, este trabajo de investigación pretende sembrar la semilla de la curiosidad en los lectores, que indaguen desde sus hogares, sus experiencias, las de sus familias y velen por difundir la información que más les resuene, así pues, evitar que esta violencia siga siendo invisibilizada y transformar desde el poder que cada uno de nosotros tiene, cada contribución cuenta, por más pequeña que sea.
